Islas Eolias
Alicudi y Filicudi
SAILING HOLIDAYS
hermanas gemelas
La primera, la más aislada al oeste del Archipiélago de Fuego, es un cono truncado perfecto, conocido en la antigüedad como Ericusa, que significa rico en brezo.
La segunda, más alargada gracias al promontorio de Capo Graziano, se llamaba Phoenicusa, llena de helechos.
Estas dos islas gemelas son uno de los últimos remansos donde el equilibrio entre el hombre y la naturaleza permanece intacto. La mejor manera de disfrutarlas es, sin duda, en barco.
UN LUGAR ENCANTADOR
Las islas de Alicudi y Filicudi
Una vez que se llega al pequeño puerto en el lado este de la isla, el único habitado, uno se encuentra con las típicas casas blancas de las Eolias: cubos blancos con grandes terrazas rematadas con columnas orientadas al sureste (llamadas epulere), situadas en terrazas de olivos y alcaparras entre las laderas del volcán, desafiando las leyes de la física, anhelando el cielo.
Sin duda merece la pena visitar el Scoglio del Giafante, resultado de una erupción volcánica de la que solo queda la columna central de lava, y la famosa Grotta del Bue Marino, cerca de Punta Perciato. Es famosa por su encantador juego de luces y, sobre todo, por las olas del mar que recuerdan al bramido de un buey. A poca distancia se encuentra el Scoglio della Canna, muy apreciado por los buceadores por sus corales y esponjas. Desde Stimpagnato se puede disfrutar de una puesta de sol romántica y evocadora, con Canna y Alicudi realzando sus colores.










